jueves, julio 28, 2005

Cómo un periodista de Internet puede llegar a la verdad sin estar en el lugar de los hechos


Portada del diario español El País, edición especial del 11 de marzo de 2004.

Sobre los atentados del 11 de marzo en España. A requerimiento de un estudiante universitario del Japón.

El pedido:

Dear Sr. Carreras,

Hola.
Mi nombre es Yuki Watanabe, estudiante de la universidad en Japón.
Ahora estoy investigando en la "manipulación informativa por la administración española anterior" alrededor de la masacre de Madrid en 2004.
He encontrado a través del Internet que usted ha contribuido para informar a la población española que PP difundía una mentira sobre el hecho.
Estoy interesado en cómo sabía usted que esto era así, y cuánto influyó su diario las elecciones españolas del 14 de marzo de 2004.
Estaré muy feliz si usted puede darme un cierto consejo.
Prometo que su consejo será utilizado solamente para mi investigación personal.
(Este español debe ser torpe porque utilizo un traductor del Internet.)

Original English message is as follows:

Hello.
My name is Yuki Watanabe, a university student in Japan. I'm now researching on "informative manipulation by former Spanish administration" around the Madrid massacre. I've found through the internet that you have contributed to tell Spanish people the fact PP was telling a lie. I'm interested in how you knew the fact and how much your journal affected Spanish elections on 14th March, 2004. I'm glad if you can give me some advice. I promise that your advice is used only for my personal research.
(This Spanish must be awkward because I use an internet translator.)

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Faculty of Policy Management, Keio Univ.

La respuesta

1) En la actualidad existe un nuevo tipo de periodista: el periodista de internet.[1] Esto gracias a las nuevas tecnologías, que permiten la concentración de recursos investigativos en la computadora.
La principal característica de estos nuevos periodistas es su capacidad de procesar datos de una manera eficiente, para llegar a conclusiones que se aproximan increíblemente a la realidad o incluso la determinan con exactitud.
Esto no es tan asombroso. La computadora, en sí misma, se basa para su construcción en imitar la capacidad del cerebro humano, en sus cualidades de enlazar datos inconexos y encaminarlos a través de hipótesis coherentes.
Un ejemplo ilustrativo es que desde mucho antes de la Edad Media, los astrónomos llegaron a detectar, por medio de cálculos matemáticos, la ubicación exacta de planetas desconocidos, que no podían verse por ningún instrumento de entonces desde la Tierra. Siguiendo ejemplos de la antigüedad -que incluyen a Pitágoras y Galileo-, en 1846 Johann Galle encontró a Neptuno, en la región calculada previamente en los papeles por Urbain Le Verrier. Este fue un gran triunfo para la mecánica celeste y consolidó entre los astrónomos una poderosa herramienta para encontrar nuevos planetas: el cálculo matemático.
Entonces nuestro cerebro tiene la gran capacidad de poder determinar con certeza cuestiones que a simple vista no se presentan o tienen un aspecto confuso. Pero se necesitan para ello las siguientes condiciones:

a) Gran preparación teórica.

Así, un periodista que emprenda estas tareas debe conocer la Historia Universal, las Ciencias, la Psicología -personal y de masas-, la Política, la Economía y en lo posible todo lo que esté al alcance del conocimiento humano.

b) Ejercitación en el pensar.

Contrariamente a lo que la gente cree, el pensar no es una acción mecánica de nuestro cerebro. Necesita, al igual que los músculos de nuestro organismo, ejercicios constantes y sistemáticos para poder activar su principal función: acercarse a la verdad de las cosas.

c) Instinto y agilidad para desembarazarse de los clisés tradicionales y los esquemas preconcebidos.

El periodismo, como cualquier profesión, tiende a practicarse con los años de un modo rutinario. El verdadero periodista tiene que estar en guardia contra este adocenamiento, y poner a prueba cada día su capacidad de enfocar la realidad bajo pautas nuevas.

d) Imaginación.

Las religiones antiguas -particularmente las orientales- afirmaban que un requisito fundamental para encontrar la Verdad era la imaginación. La ciencia europea originada en el Renacimiento fue desestimando erróneamente esta facultad. Para un periodista de internet es imprescindible ejercitarla y activarla permanentemente, si quiere obtener resultados de alguna relevancia.



2) El día 11 de Marzo de 2004 mismo yo había publicado en varios medios de internet breves opiniones, durante todo el día. Allí indicaba tener la sospecha de que los atentados habían sido perpetrados por grupos pertenecientes a la organización Al Qaeda, y no a la ETA, como sostenían la mayoría de los medios de comunicación en todo el mundo.[2]
Pero ya el 13 de marzo estuve seguro, y publiqué un artículo titulado: Tragedia del 11 de marzo - UNA VIL MANIOBRA POLÍTICA. [3]
En él afirmaba, entre otros conceptos:

- "La matanza fue perpetrada por la facción de Al Qaeda Brigadas Abú Hafs al Masri, que se atribuyó el atentado del pasado agosto contra la sede de la ONU en Bagdad".

-"...ningún criterio sensato autorizaba a echar tan categóricamente la culpa a la ETA por el horrendo atentado sobre los trenes de Madrid, ocurrido en la mañana del 11 de marzo de 2004. Sólo una mezquina, desesperada obsesión de poder, precipitó a estos pseudopolíticos en el intento de usar la masacre en beneficio propio."[2]

¿Cómo había llegado a estas conclusiones, cuando los diarios El País, El Mundo, de España, y las principales cadenas televisivas de todo el mundo indicaban que la principal pista investigada por la policía era la posible autoría de ETA?
Pues bien, usando tres recursos, siempre con el solo instrumento de mi computadora de por medio:

a) Procesamiento de datos.

b) Psicología.

c) Imaginación.

En el ítem a: desde las primeras informaciones sobre los atentados -5 de la mañana en la Argentina, 9:30 en Europa-, es decir, unas dos horas después de ocurridos, permanecí frente a mi computadora y con la radio y televisión encendidas, durante muchísimas horas, recabando absolutamente TODO lo que se publicaba sobre este tema. Además, iba archivando, en una carpeta separada, todo lo que recibía de mis contactos en España por e-mail, y lo que se distribuía en varias listas por ese mismo medio.
Así, pocas horas después de los atentados tenía ya formado un criterio: no era la ETA, como se afirmaba, sino seguramente Al Qaeda.
En realidad no resultaba tan difícil determinarlo, pues unas cuatro o cinco horas después Al Qaeda mismo se había adjudicado la autoría, a través de un comunicado, por un sitio alemán en internet. Lo difícil era que la mayoría de la población creyera a lo que este pequeño periodista dijera, desde un lejano lugar de la Argentina, en contra de lo sostenido por la mayor parte de la prensa tradicional: esto es, que había mayores posibilidades de que fuera la organización guerrillera vasca ETA y no Al Qaeda.
Con relación al segundo Ítem, esto es, "psicología", analizando las características personales de Aznar, un típico "gerente" de la política, es decir, un "empresario", comprendí que era capaz de llevar adelante una maniobra "audaz" para impedir que los atentados los perjudicaran en las elecciones, tan próximas. Analicé su conducta: personalmente había llamado por teléfono a los principales medios españoles, para indicarles la conveniencia de imputar a la ETA, por sobre otras hipótesis. Luego invitó a Zapatero, su archirrival, a una conferencia privada. Al salir, Zapatero también expresó su convicción en que se debería seguir "la pista ETA". ¡Hasta tal punto influye el PODER sobre los seres humanos!
La psicología me dijo también que era improbable que un dirigente de organizaciones guerrilleras cometiera una acción y luego negara ser su autor. Conozco muy bien la psicología de estos militantes, por haberme relacionado, como periodista, a una de estas organizaciones, el Ejército Revolucionario del Pueblo, durante mi juventud en la Argentina. Batasuna había desmentido la participación de ETA, pocas horas después de cometidos los atentados. En cambio, Al Qaeda los había reivindicado, cosa mucho más lógica, pues toda organización revolucionaria busca principalmente un rédito político para sus acciones. ¿Y cuál era ese rédito?
Usando la lógica, no era tampoco muy difícil deducirlo: Al Qaeda resultaba, políticamente, favorecido por estas acciones (no debemos olvidar que sus bases populares están entre los árabes y musulmanes de todo el mundo, y no entre los occidentales). Teniendo en cuenta el efecto "positivo" que habrían buscado indudablemente los dirigentes de Al Qaeda, está la inmensa infusión de prestigio y sensación de poder que esto les inyectaría a sus miles de seguidores pasivos, secretos, en todo el mundo islámico. Pero lo más importante es que los atentados, al exponer públicamente, de un modo tremendo, la directa conexión entre la decisión política del gobierno de Madrid, de haber apoyado las masacres en Afganistan e Iraq perpetradas por los Estados Unidos e Inglaterra, y lo que ahora les estaba ocurriendo a quienes lo votaron, en España. Por otra parte, esto había sido anunciado por Al Qaeda desde que comenzaran las acciones militares de los aliados: los países que participaran en ellas, serían castigados.
La imaginación le sirve al periodista para completar semblanzas que ayudan al panorama global, para ubicarse en el lugar de los protagonistas, planteándose "¿Qué haría yo en esta circunstancia?". Por cierto, uno debe dejar de lado sus opiniones personales para poder aproximarse a la verdad.
En relación con su pregunta final, acerca de "como habría influido la opinión de mi diario" en el resultado de las elecciones... un periodista alternativo difícilmente puede calibrar la influencia de su medio en la opinión pública. Algún periodista amigo me atribuyó cierta importancia de la cual dudo, lo que sí estoy seguro es de haber contribuido -tal vez con el efecto de un grano de mostaza- a la inmensa ola de información correcta que comenzó a difundirse inmediatamente por internet, principalmente por caminos directos entre ciudadanos. Pronto esa marea de información ciudadana iba a sepultar bajo una avalancha de indignación popular -y de votos- a las mentiras del Partido Popular Español en el gobierno.


Portada del diario español El Mundo, del 13 de marzo de 2004.

Por último, y como corolario a estas escuetas reflexiones a cuyo ejercicio su cordial inquietud me ha impulsado, debo decir lo siguiente:
Un nuevo periodismo ha nacido, con apoyo en las formidables herramientas de comunicación tecnológica que hoy se dispone. Este nuevo periodismo está siendo ejercido por actores independientes, que se niegan a someterse, por dignidad e imaginación, a las pautas que amordazan hoy, de un modo cada vez mayor, a los grandes grupos mediáticos que dominan el mercado convencional de noticias.
Harían bien los políticos de todo el mundo en prestar atención a este nuevo periodismo, cuyas principales expresiones se encuentran en internet, y no a los informes frecuentemente retaceados o (a veces) distorsionados que proporcionan los diarios y televisión empresariales.[4] Pues la fuente y razón de ser de la actividad periodística de los primeros es la inmensa población mundial, con sus necesidades, dudas y convicciones. Que ahora tiene numerosísimos canales de expresión en los cuales abreva con facilidad, debido a la tecnología, el profesional honesto.
Entonces, en vez de intentar crearse una "realidad espejo", como testarudamente intentaron Aznar y sus seguidores, los políticos que aspiren sinceramente a una buena gestión deberían poner sus sentidos en "las voces (y las imágenes y los textos) del pueblo". Que ahora se expresan, mayormente, a través del periodismo alternativo...
En tal sentido, el 11 de Marzo español, y su derivación política inmediata, las elecciones del 14, adquieren un carácter extraordinariamente ejemplarizador. Porque las consecuencias de las acciones políticas erróneas de los perdedores, quedaron enseguida muy claramente en evidencia.