lunes, noviembre 05, 2007

Argentina: Elecciones 2007

"En la Argentina el reto es poner en caja a los grandes capitalistas internacionales"

Entrevistas / Orestes Martí
Canarias Insurgente *
Sábado, 3 de noviembre de 2007

Acabamos de conocer los resultados de las elecciones presidenciales en la República Argentina y una singular noticia: el triunfo de la que será su primera Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Ante mis ojos desfilan decenas de análisis, valoraciones y "predicciones" sobre el futuro de la hermana nación porteña; de ellos se desprenden ruidos informativos y hay muchos "blancos"; se requiere por tanto ayuda directa; dirijo un mensaje al estimado amigo periodista y fundador a la Agencia de Información @DIN Julio Carreras (h) buscando obtener una visión "alternativa" sobre el tema. A continuación les ofrezco nuestro "Ciberdiálogo".

OM: ¿Qué valoración haces de los resultados electorales de la reciente consulta celebrada en la Argentina?

Me parece que hemos obtenido el mejor resultado que se podía esperar desde los sectores más humildes, los trabajadores y el campo popular. Si bien el matrimonio Kirchner no ha emprendido el camino hacia el socialismo, el cual nunca figuró tampoco entre sus propósitos manifiestos, es cierto que han puesto orden y coherencia en la economía nacional. Y esto acompañado con una mejora sustancial en la situación de los sectores populares (trabajadores, desempleados, minorías étnicas marginales y otras).

Argentina vive una situación muy delicada desde hace unos treinta años atrás, momento en que se perpetró el proyecto del imperialismo, por medio de la sanguinaria dictadura militar que padecimos aquí.

Luego de una situación favorable a principios del siglo XX, de la cual dos gobiernos populares, absolutamente democráticos, como los de Yrigoyen y luego el de Perón, supieron extraer beneficios para todos los argentinos, comienzan estos intentos imperialistas que consiguen triunfar recién en 1976. Y cuando digo "todos" los argentinos, quiero decir precisamente eso, esto es que también los grandes empresarios se vieron beneficiados por los gobiernos de Yrigoyen y Perón. Sólo que su acendrada mezquindad y estupidez de clase, aculturada y europeizada -pues se creían más anglosajones que argentinos-, le permitió al imperialismo manipularlos como instrumentos para la destrucción del país que habitaban sin comprenderlo.

Desde 1955, con los criminales bombardeos en Plaza de Mayo, donde mueren más de 300 personas inocentes, hasta 1976, en que obtienen el record de 30.000 desaparecidos y 20.000 presos políticos, los militares locales se convierten en el brazo ejecutor de esos pequeños grupos pseudoaristocráticos que trabajan para el imperialismo norteamericano.

Cuando en 1982, producto de su derrota en Las Malvinas, la torpe política exterior desarrollada y su propia desorientación como sector político, el Partido Militar entra en retirada, han dejado un país devastado económicamente, pero principalmente quebrado en su aspecto moral y cultural. Tres generaciones de argentinos transitan prácticamente inutilizados moralmente el periodo posterior, idiotizados por el terror y la confusión ideológica impresas fuertemente por la dictadura militar.

Debido a ello es que Raúl Alfonsín, pese a sus buenas intenciones -que apenas pueden inscribirse dentro de instaurar una socialdemocracia neoliberal muy tibia, al estilo de Lagos o Bachelet-, fracasa porque los yanquis querían mucho más: esto es, acabar con el vaciamiento completo de la Nación, entregando todos los servicios públicos y empresas del estado rentables a los monopolios internacionales, prácticamente a título de regalo. Finalmente es Carlos Saúl Menem quien lo realiza, adquiriendo con esto la designación de Principal Traidor a la Patria, a su partido, a su trayectoria política y hasta a su familia, en la cual introdujo un tipo de existencia que provocó tragedias y patéticos desequilibrios.

Creo que Fernando De La Rua y su equipo, por carecer de talento y de cohesión mafiosa suficiente, fueron incapaces de pilotear el desastre, lo que provocó finalmente una pueblada que obligó a los herederos de ese proceso miserable a huir por los aires, mientras en las calles se volvía a asesinar a nuestros sacrificados compatriotas, por si hubiese sido poca toda la sangre derramada.

Kirchner toma el timón de un barco que se hunde y en el cual peligrosas pandillas se disputan el manejo de los bienes disponibles y los botes de salvataje. Logra introducirse con un exiguo espacio propio, debido a lo cual constantemente debe negociar con sus contrincantes para sostenerse en el poder. Pero a diferencia de los pandilleros militares o civiles que gobernaron el país desde la muerte de Perón en adelante -exceptuando sólo a Alfonsín-, Kirchner utiliza estos juegos políticos para llevar adelante un proyecto propio, de clara orientación nacional y popular.

En tanto persiste una oposición de gran poder económico, principalmente por su estrecha vinculación con el imperialismo, que jaquea abierta y encubiertamente cualquier intento de desarrollo nacional independiente. Esta oposición, cuyos mascarones de proa más conspicuos son Macri y Lopez Murphy, tiene sin embargo una batería de alternativas "progresistas" en su manga, como los sectores de Lavagna y la UCR, Elisa Carrió con su ARI y hasta numerosos grupos de "socialistas democráticos", herederos históricos del desprecio a las mayorías "cabecitas negras" sustentado por su fundador, a quien acertadamente el gran historiador argentino Fermín Chávez motejó como "Norteamérico" Ghioldi (se llamaba Américo).

En tanto, la pequeñez de la fuerza propia de Kirchner al inicio de la gestión, hacía temer un resultado que obligase a una segunda vuelta, cosa que podría haber terminado en fracaso para el único sector político popular con chances electorales en la Argentina.

Pero finalmente y por suerte no fue así, y creo que todos debemos celebrar la victoria de Cristina Fernández de Kirchner. La cual, además, y a diferencia de la patética Isabel Martínez, cuyo único mérito era haber sido la tercera esposa de Perón, Cristina es una talentosa mujer, de gran capacidad política y recursos caracterológicos propios, a la cual el inmenso esfuerzo que significa ser presidenta de un país tan grande como este, estamos seguros no va a doblegar.

OM: El Frente de Izquierda conformado por el PTS, el MAS e Izquierda Socialista han denunciado situaciones de fraude electoral. ¿Qué información puedes dar sobre el particular?

No creo que haya habido fraude electoral. Sí es posible que haya habido negligencias, en muchos casos deliberadas o impulsadas como "picardías" por punteros y sectores del mismo partido gobernante, que en muchas provincias son dos, pues no olvidemos que Kirchner ha hecho alianzas profundas con la UCR, históricamente el segundo partido mayoritario en la Argentina junto con el peronismo.

Así, por ejemplo, faltaron boletas de algunos partidos en las mesas de votación, cosa grave para quienes deseaban optar por esas alternativas. Y ésta fue la única irregularidad que se pudo detectar, aunque repito que esto en sí mismo ya es grave.

Pero en esto hay que ver dos cosas: una, que estos partidos de los que faltaban boletas eran tan minoritarios, que se puede conjeturar como poco relevantes su resultados concretos, pues posiblemente de cada 10.000 votantes había uno o dos que buscaron aportar su voto por esa alternativa, con frecuencia cortando boletas y adjuntándolos como senadores o diputados para Cristina de Kirchner.

Este fue el caso del partido del prestigioso cineasta Fernando Pino Solanas, quien a pesar de ello hizo una elección excelente. Solanas, un hombre del nacionalismo revolucionario, se abrió del partido de Kirchner muy poco antes de las elecciones, pero aún así sacó más votos que Lopez Murphy, el candidato por excelencia del imperialismo yanqui. Si tenemos en cuenta que Lopez Murphy, en las elecciones de 2003, había sacado 3.173.475 sufragios, quedando así en tercer lugar, luego de Menem y Kirchner, que en aquella oportunidad apenas obtuvo sólo 4.312.517 votos... debemos considerar que algo está cambiando de un modo muy favorable para nuestro país en la conciencia popular expresada a través de la reciente votación.

OM: ¿Cuáles son a tu juicio los principales retos a los que deberá enfrentarse la nueva Presidenta de Argentina?

En la Argentina hoy existe un reto extraordinario que es poner en caja a los grandes capitalistas internacionales que impulsan un modelo de país obviamente perjudicial para sus habitantes e incluso para la propia naturaleza física de nuestro territorio.

Uno de los principales ejemplos es la expansión brutal de los llamados "agronegocios", donde grupos de capitalistas manejan desde oficinas en Buenos Aires, Londres o Nueva York la explotación salvaje de millones de hectáreas de tierras. Ello produce ganancias que salen estrictamente del país, ya que por una parte benefician a estas empresas con cuentas generalmente en el extranjero y por la otra a las dos mayores y más tenebrosas multinacionales de la manipulación química con fines de lucro aplicada a lo natural, que son Monsanto y Dow Chemical.

Los únicos beneficios que dejan estos "agronegocios" son ganancias por cánones de exportación que generan grandes ingresos a la administración pública, cosa que según creo ha impedido hasta ahora tomar ninguna medida para poner freno a esta salvaje destrucción de nuestra naturaleza, que se está realizando, de un modo cada vez mayor. Pero esto no debería continuar, pues de otro modo sería como si alguien subsistiera económicamente vendiendo sus órganos: primero vende un riñón, luego una mano, después un pie, más tarde un ojo... finalmente le quedará sólo un muñón, ya no será un cuerpo... es decir, un verdadero suicidio.

Y lo que digo no es exagerado. El cuerpo natural de la Argentina está siendo destruido por los grandes emprendimientos sojeros, a los cuales ahora se han comenzado a sumar los del maíz transgénicos y los otros cultivos destinados a los que ellos llaman de un modo mendaz "biocombustibles", pero que deberían llamarse en realidad "necrocombustibles", pues están hechos sobre la abolición de la cualidad esencial de un organismo vegetal, que son sus propiedades alimenticias (es decir, las que reproducen la vida).

A ellos deben agregarse los de las grandes empresas mineras, que generalmente son las mismas que destruyen las montañas de Chile, Perú y ahora están por ir, con el beneplácito del gobierno chileno, sobre los glaciares. Si bien en la Argentina no han avanzado tanto como lo hicieron en el Perú, empresas como la Barrick Gold ya han causado daños gravísimos, han contaminado ríos, y han destruido sectores importantísimos de nuestras montañas. También se dice -yo no tengo pruebas, pero me lo han expresado personas muy honestas- que estas empresas están robando toneladas de uranio de la región ándida de la Argentina. A ellos el gobierno debe ponerles freno.

Otras áreas donde es imperioso actuar son las controladas por las grandes empresas de servicios privatizados, como los teléfonos, el gas, la electricidad... ¡el agua! ¡las inmensas carreteras de la Argentina! Todo esto ha sido entregado a verdaderos vampiros a lo largo de los últimos cincuenta años en la Argentina (los peores, indudablemente, de toda su historia, exceptuando tal vez los que tuvieron que padecer los pobres aborígenes al ser avasallados por la brutal conquista española del siglo XVI).

El presidente Kirchner demostró que es posible tomar una iniciativa importante para revertir esta circunstancia nefasta cuando retiró la concesión a la multinacional francesa que manejaba el agua de Buenos Aires, la mayor cantidad de usuarios cautivos que jamás llegó a tener empresa alguna en todo el mundo, si no me equivoco. Y lo hizo sin violar siquiera una sola de las cláusulas del contrato escrito en tiempos favorables para ellos por la propia empresa. Pues es tanta la impunidad que gozan estas mafias empresariales en la Argentina, que ni siquiera se cuidan de cumplir los contratos que ellas mismas han impuesto...

Muchas iniciativas como estas, a lo largo y lo ancho de todo el país, acompañadas por un proceso de fortalecimiento y apoyo de la industria nacional, la apertura de nuevas áreas de producción industrial, basadas en organizaciones locales, brindaría un impulso extraordinario a nuestra economía, un estímulo moral magnífico a toda la población e incluso un fortalecimiento político sin precedentes para la propia presidenta, lo cual le permitiría negociar en crecientes posiciones ventajosas con los eternos adversarios que supo ganarse por su capacidad estratégica nuestra Nación.

OM: ¿Consideras que habrá cambios significativos en la dirección del país o que el próximo gobierno continuará con las líneas trazadas por el anterior?

Este es el proyecto de un matrimonio, a todas luces armónico, por lo cual resulta muy probable que sea entonces una continuidad del modelo de desarrollo que ha iniciado con su gestión el presidente Néstor Kirchner. En realidad, lo único que parece claro exteriormente de la orientación de los Kirchner es que están dispuestos a ampliar sin límites todo el espacio que puedan recuperar de lo que se ha perdido, tanto en el manejo interno de la economía nacional, como en la relación de fuerzas con las potencias extranjeras, especialmente los Estados Unidos de Norteamérica.

Para hacer una alegoría, los Kircner y su Frente para la Victoria son como un pequeño grupo de campesinos que han sido arrinconados en dos hectáreas de tierra por grandes terratenientes y que en base a inteligencia y lucha van obligando a retroceder a sus opresores. En cada combate, logran recuperar un pedacito de tierra, y otro y otro... y a cada espacio recuperado, lo van alambrando, instalando además señas propias, que en el campo las llaman "de posesión".

Una mención especial merece su extraordinariamente valiente política de Derechos Humanos. Ellos han logrado un avance singular en este campo, poniendo en su sitio realmente a las Fuerzas Armadas, que es ni más de menos que el de custodios de una nación y no sus opresores, como lamentablemente habían llegado a ser bajo conducciones extraviadas. Han logrado grandes avances en la Justicia Histórica, cultural, social de este país, lo cual ha estimulado extraordinariamente a la juventud, devolviéndoles su respeto a las instituciones nacionales.

OM: ¿Cómo ves a la Argentina en el contexto internacional?

La veo alineada con Venezuela, Brasil, Ecuador, Cuba, Nicaragua, Bolivia, y los grandes movimientos populares de países como México, Colombia, Centroamérica, Uruguay, Paraguay, Chile y toda Latinoamérica, como única alternativa para resistir al invasivo proyecto de dominación mundial que sigue fogoneando con poderoso ímpetu el imperialismo para la región.

No debemos olvidar que aparte de la inmensa reserva natural que aún resta, y está siendo salvaje, criminalmente atacada por los agronegocios en la actualidad, somos una de las principales reservas acuíferas del mundo, por lo cual se deben esperar muy fuertes embates sobre nuestra soberanía territorial en las décadas por venir. Y en el resto del mundo, la veo defendiendo su identidad étnica y cultural, verdaderamente riquísima, como producto de las feraz interacción y mixturas que se produjo a lo largo de siglos entre razas aborígenes de cualidades variadas e innumerables, otras europeas y la inmigración africana -forzada, pero finalmente absorbida- que se introdujo con ellas.

Las ciudades cosmopolitas, como Buenos Aires, deben abandonar la ilusión de que "los argentinos somos más europeos que latinoamericanos". Durante la guerra de Las Malvinas tuvieron una pequeña prueba de lo que realmente los europeos piensan de nosotros, por sí hacía falta. Para los europeos y los yanquis, nosotros somos seres inferiores, que sólo servimos para ser sus sirvientes. Aunque muchos de nosotros tengan los ojos azules y el pelo rubio. Como los tenía Galtieri.

Me parece que los Kirchner tienen en claro esto, la orientación de su política cultural en lo interior lo expresa muy elocuentemente. Pocas veces en los últimos treinta años han tenido tanto espacio en el ámbito público estatal las comunidades aborígenes, los folclores regionales de la Argentina o sus movimientos populares de todos los ámbitos.

Pero si no asentamos esta defensa de nuestra identidad con la defensa de nuestro territorio bajo acciones concretas, en lo económico, como lo son poner fin a la destrucción de la naturaleza que están llevando adelante las empresas sojeras, por ejemplo, dudo que tenga éxito finalmente ningún proyecto.

Por eso es necesario ver unos meses más, qué acciones concretas va tomando la nueva presidenta, que asume el 10 de diciembre, lo cual nos llevaría hasta mediados del año 2008 para poder opinar con mayor certeza. Mi deseo es que se reviertan los procesos negativos a los cuales el presidente Kirchner no pudo abocarse por estar acosado por miles de presiones y problemas urgentes que debía resolver perentoriamente, que se profundicen los logros y desarrollos exitosos beneficiando a los más humildes, los desocupados, los trabajadores y campesinos de todo el país, y que se empiece con una industrialización y defensa de la soberanía nacional, en serio, de una vez por todas en nuestro apaleado país. Que tiene tantas riquezas naturales y posibilidades humanas, como para no depender absolutamente de nadie en el plano económico, e incluso puede ser capaz de ayudar al resto del mundo sin excesivo esfuerzo... sólo si se saca de encima, de una vez por todas, a los buitres norteamericanos y europeos que hasta ahora han logrado someter a casi todos sus gobiernos.

OM: Estimado amigo Carreras, le agradezco mucho su tiempo y nos reencontraremos en un próximo diálogo.

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