viernes, mayo 21, 2010

Derecho a la Vida

Por: Julio Carreras

La vida es el primer derecho de los humanos. Y como tal, debe ser protegida por las leyes. Sin vida no puede haber sociedades, culturas ni estados.
Toda vida debe ser protegida por las leyes. Ya que en la naturaleza, como certifica hoy la más avanzada ciencia, cada partícula de materia contiene alguna forma de vida.
Como humanos, en primer lugar nos compete garantizar protección sobre la Vida Humana. Con la misma responsabilidad con que un padre y una madre deben garantizar una existencia saludable para sus hijos.

Función del Estado

El Estado es en teoría garante para el bienestar de cada uno de los habitantes. Su función es, principalmente, evitar que los individuos o sectores sociales con más poderes abusen de los menos favorecidos o más débiles.
Como en una familia, donde un padre y una madre atentos cuidan esmeradamente la armonía de sus hijos y su desarrollo equitativo.
Así, en un Estado armónico, el Poder Ejecutivo cumple funciones de Padre. La Justicia, de Madre. Y la Legislatura, de cerebro común, o Espíritu.

Acciones monstruosas

Josef Fritzl, motejado con acierto "el Monstruo de Viena", encerró y violó a su hija Elisabeth durante 24 años (1984-2008). En un búnker subterráneo bajo su casa, Elisabeth tuvo siete hijos, uno de los cuales murió poco después de nacer. Tres de los hijos fueron educados en la casa de Fritzl como si fueran sus nietos, mientras que los otros tres vivieron toda su vida bajo tierra, hasta ser liberados: al ser descubierto, por un error, el monstruo.
Esta conducta de un padre y su familia adulta es sin duda, claramente condenable como criminal.
Ahora bien, si un Estado -Padre, Madre y Espíritu de una sociedad- en vez de facilitar la vida de sus habitantes, los persigue, encarcela y facilita su exterminio... debe ser considerado, también sin duda, como un Estado-Monstruo.

El aborto

Los casos de madres humildes, menores o discapacitadas que fueron violadas, es casi el único argumento de quienes impulsan la aprobación del aborto.
Si el Estado Argentino hace propios dichos argumentos, estaría abandonando prácticamente lo que constituye la razón de su existencia: proteger a sus habitantes.
Dado que al facilitar la eliminación de vidas humanas, no se diferenciaría esencialmente de la actitud nazi respecto de sus habitantes judíos, durante la Segunda Guerra Mundial.

La mejor alternativa

Es verdad que los niños engendrados bajo circunstancias crueles, se someten al peligro de una existencia traumática. Pero eliminarlos sería algo semejante a impedir el nacimiento de niños con discapacidades congénitas.
En vez de ello, y ya que no es posible remediar circunstancias ocurridas, como la violación, debe compensarse tal trauma, con la creación de oportunidades para ese niño y su madre.
El primer paso a dar sería, pues, una Ley del Estado, que proteja a las madres embarazadas y a sus niños con carácter prioritario.
Ofreciendo apoyo económico, asistencia médica especializada, vivienda y estabilidad laboral para las víctimas de abusos sexuales o madres solteras.
Y como alternativa, un registro de madres oferentes de niños en adopción. Salida que puede satisfacer, por ejemplo, a madres adolescentes u otras que se sientan incapaces de asumir la crianza y educación de sus hijos.

8 Comments:

Blogger ivana said...

Hola quería preguntarte sobre aquella frase con la q comienza el libro ''las dos argentinas'' de victor sonego donde se nombra al centinela y la aurora, no logro recordarla y no encuentro el libro digitalizado. Saludos

8:07 p. m.  
Blogger julio_h said...

No la recuerdo precisamente ahora... y presté el libro a una de mis hijas. En un par de días podré darte la respuesta, si tienes paciencia... gracias.

8:08 a. m.  
Blogger julio_h said...

Bueno, ahora sí... tengo en mis manos el libro Las dos argentinas, de Víctor Mariano Sonego... pero en ninguna parte de los párrafos iniciales ni los primeros capítulos encuentro esa referencia al "centinela y la aurora"...

4:46 p. m.  
Blogger ivana said...

Gracias por buscar, estoy segura que leí esa frase en ese libro, no recuerdo edición y tb lo presté sólo q no recuerdo a quién =(


Gracias

8:13 p. m.  
Blogger ivana said...

Recuerdo que decía algo asi como ''Cuando llegue mi hora le preguntaré al centila ¿qué ves? y me responderá ''Ha salido la aurora''

claro q no creo q sea asi textualmente, todo un misterio encontrar esa frase!

8:15 p. m.  
Blogger julio_h said...

Tienes razón. Pero es la frase final del libro. Dice así:

...nos sentiríamos felices si en el momento en que Dios nos llame a su seno a rendir cuentas de nuestro paso por la vida temporal y cuando, como el profeta, interroguemos al centinela diciéndole: "¡Centinela, centinela! ¿Qué pasa? ¿Qué ves, centinela?", este nos respondiera: "Ha llegado la aurora".

Ahora, no puedo determinar a qué profeta se refiere... tendré que revisar La Biblia. Si lo encuentro te avisaré.

11:18 p. m.  
Blogger julio_h said...

Bueno aquí encontré este párrafo de una homilía que me parece explica suficientemente la metáfora de Sonego:
"la actitud propia del cristiano es la del centinela que espera la aurora. Como el centinela espera la aurora, así mi alma espera al Señor. La misma certeza que tiene el vigía nocturno de que el día llegará, la tiene el cristiano de que el Señor volverá y no tardará. Cada momento que pasa nos acerca más al encuentro con "el sol de justicia", con la luz indefectible", con "el día que no conoce ocaso". Es decir, cada vez estamos más cerca de la salvación. La vigilia que nos corresponde es una vigilia llena de esperanza, no de temores y angustias, no de desesperación y desconcierto; sino la vigilia de la laboriosidad como Noé en su tiempo; la vigilia de la fortaleza de ánimo en medio de las dificultades del mundo".
Por otra parte, el profeta que hace referencia en el Antiguo Testamento a ese aforismo, es Isaías. Asimismo, constituye dos versos del Salmo 130.

8:11 a. m.  
Blogger ivana said...

Si gracias!!!!!! me aclaraste todo el panorama!

mil gracias!

4:38 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home